Cuerpo habitado

19 Oct

Un hombre pequeño, moreno y fuerte, va cargando baldes llenos de algo que no se alcanza a ver, pero que se nota que es pesado por la tensión, que va desde sus puños aferrados a la manija hasta el cuello; con pasos cortos y apresurados se abre campo en medio de quienes se corren, no sin antes escanearlo de arriba abajo, reconociendo en ese rápido movimiento, el catálogo de características que definen su baja ubicación en la pirámide social. El hombre molesto, grita grave y fuerte, sin quitar su mirada de las puertas del transmilenio a punto de cerrarse –Ay muévase a ver-. El “ay” le suena desesperado y cansado, pero determinante. Lo alcanza una mujer, mucho más pequeña que él, también morena y fuerte, cargando los baldes cuyo contenido es tan pesado, que casi no la deja avanzar. Ella apresura aún más el paso, él se ha quedado con un pie en el bus y el otro en la estación para evitar quedarse. Logran entrar, dejan caer los baldes, se recuestan contra una de las ventanas, no se miran, sus ojos cansados se quedan clavados en el piso, mientras sus cuerpos permanecen firmes, pero totalmente desgastados, erguidos por la musculatura maciza y endurecida, quizá por el duro trabajo físico de la construcción.

Ango Sakaguchi dijo “el conocimiento es estar consciente de los propios límites. La vida moderna se trata de moverse hacia adelante sin parar y al final se van pisando las fronteras del otro”. En ese movimiento el cuerpo queda hospedado casi sin darse cuenta, parece sucumbir ante la velocidad con la que todo sucede; la consciencia cae doblegada, para que el cuerpo -en modo automático-, pueda sobrevivir al desgaste del continuo paso de transeúntes, que van alcoholizados por sus rutinas, convencidos en su alucinación -llena de lucecitas que persiguen-, de que todo debe ser así, de modo que siempre hay quien caiga, para amortiguar el paso incesante de quienes luchan, a su vez, por no caerse y no dejarse traspasar.

-Andrea Cifuentes.

Una respuesta para “Cuerpo habitado”

  1. Jalule 13 noviembre, 2011 a 12:16 pm #

    El cuerpo humano puede percibirse también en relación con lo que desecha, lo que está des-hecho, lo que debe alivianarse y empoderarse para generar mejores dinámicas.

    http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-181091-2011-11-12.html

    Espero que disfruten del enlace.
    Saludos.

    P.d.: La frase de Sakaguchi Ango está genial. Más información sobre este escritor japonés en estos enlaces (tanto en Inglés, como en español)

    http://www17.ocn.ne.jp/~h-uesugi/angoodyssey.htm

    y

    http://www.fementido.es/sakaguchi.html

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